Incapacidad o Inhabilidad Total

1. Como resultado de la transgresión de Adán, los hombres nacen en pecado y por naturaleza son espiritualmente muertos. Si los hombres han de ser hechos hijos de Dios y entrar en su reino, deben nacer de nuevo por el Espíritu Santo.

Adán pecó.

• Génesis 2:16-17 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

El pecado trajo la muerte.

• Romanos 5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

• Efesios 2:1-3 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

• Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

Los hombres nacen en pecado.

• Salmos 51:5 He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.

• Salmos 58:3 Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron.

2. Debido a este estado de pecado de los hombres es necesario nacer de nuevo para que puedan entrar en el reino de Dios.

• Juan 3:5-7 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

• Juan 1:12-13 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

3. Como resultado de la caída, los hombres son por naturaleza ciegos y sordos a la verdad espiritual. Sus mentes están oscurecidas por el pecado y sus corazones son corruptos por el mal.

• Génesis 6:5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

• Génesis 8:21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.

• Eclesiastés 9:3 Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos.

• Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

• Marcos 7:21-23 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

• Juan 3:19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

• Romanos 8:7-8 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

• 1 Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

• Efesios 4:17-19 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

• Efesios 5:8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.

• Tito 1:15 Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.

4. Antes de que pecadores nazcan en el reino de Dios a través del poder regenerador del Espíritu Santo, son hijos del diablo y están bajo su control. Son esclavos del pecado.

• Juan 8:44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

• Efesios 2:1-2 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

• 2 Timoteo 2:25-26 Que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

• 1 Juan 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

• 1 Juan 5:19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

• Juan 8:34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

• Romanos 6:20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.

• Tito 3:3 Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.

5. El reino del pecado es universal. Todos los hombres están bajo su poder. A consecuencia, ninguno es justo – ni siquiera uno!

• 2 Crónicas 6:36 Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos a tierra de enemigos, lejos o cerca.

• 1 Reyes 8:46 Si pecaren contra ti (porque no hay hombre que no peque), y estuvieres airado contra ellos, y los entregares delante del enemigo, para que los cautive y lleve a tierra enemiga, sea lejos o cerca.

• Job 15:14-16 ¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio, Y para que se justifique el nacido de mujer? 15 He aquí, en sus santos no confía, Y ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos; 16 ¿Cuánto menos el hombre abominable y vil, Que bebe la iniquidad como agua?

• Salmo 130:3 JAH, si mirares a los pecados. JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?

• Salmo 143:2 Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.

• Proverbios 20:9 ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?

• Eclesiastés 7:20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.

• Eclesiastés 7:29 He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

• Isaías 53:6 Todos nosotros como ovejas erramos; que cada uno seguía su propio camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

• Isaías 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

• Romanos 3:9-12 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

• Santiago 3:2 Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.

• Santiago 3:8 Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

• 1 Juan 1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

• 1 Juan 1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

6. Los hombres que quedan en su estado de muertos son incapaces por sí mismos de arrepentirse, creer el evangelio, o venir a Cristo. No tienen poder dentro de sí mismos para cambiar su naturaleza, para inclinar su voluntad a Dios o para preparar sus corazones para la salvación.

• Job 14:4 ¿Quién hará limpio a lo inmundo? Nadie.

• Jeremías 13:23 ¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?

• Mateo 7:16-18 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

• Mateo 12:33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol.

• Juan 6:44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.

• Juan 6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

• Romanos 11:35-36 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? 36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

• 1 Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

• 1 Corintios 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

• 2 Corintios 3:5 No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios.

Conclusión

Si es verdad que los hombres nacen en pecado y son ciegos, sordos, a oscuras, corruptos, malos, e incapaz de ayudarse a sí mismos, entonces la difícil situación del hombre natural es más desesperada de lo que la mayoría piensa. El punto que dividió a protestantes y católicos en 1517 y que divide a muchos protestantes hoy es este punto vital. O el hombre todavía tiene cierta capacidad para creer por sí mismo y ser salvo o no la tiene. Hay quienes todavía creen en alguna bondad innata y la habilidad del hombre. La doctrina de la depravación total golpea en el orgullo del hombre caído. Hay muchos creyentes nobles y honorables. Sin embargo, la verdad no se puede negar. Los individuos son malos, y pueden serlo en cualquier momento dado.