1. El concepto de la doctrina de Cristo se menciona tres veces en las Escrituras.

“Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios” (Hebreos 6:1).

Permaneced en la doctrina de Cristo “Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre” (2 Juan 1:4).

“Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre y al Hijo” (2 Juan 1:9).

2. El autor de Hebreos asocia seis principios o enseñanzas específicas con la Doctrina de Cristo en Hebreos 6:1-2. “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, 2 de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno”.

  • Doctrina del Arrepentimiento
  • Doctrina de la Fe
  • Doctrina de Bautismos
  • Doctrina de la Autoridad
  • Doctrina de la Resurrección
  • Doctrina del Juicio Eterno

Nota especial.

Note que la palabra “bautismos” está en plural porque hay siete bautismos diferentes mencionado en las Escrituras.

Nota especial.

La Doctrina de la Autoridad es referida por la frase, “la imposición de manos” en Hebreos 6:2.

3. El apóstol Juan declara que la persona que no permanece en la Doctrina de Cristo no puede tener a Dios.

4. El apóstol Juan afirma que la persona que permanece en la Doctrina de Cristo tiene tanto al Padre como al Hijo.

5. Tener tanto al Padre como al Hijo es tener la aprobación del cielo y es tener Su presencia permanente.

  • Dios Padre. Salmo 90:1 Oración de Moisés, varón de Dios. Señor, tú has sido nuestra morada en todas las generaciones.
  • Dios el Hijo. Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Colosenses 1:27 A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.

6. La manera de permanecer en la doctrina de Cristo y así tener a Cristo en el corazón seis veces.

  • Comer el maná escondido. El maná escondido se menciona por primera vez en Éxodo 16:32-34. Según Hebreos 9:4 el maná escondido fue puesto en el Arca, que estaba en el Lugar Santísimo dentro del Tabernáculo de Dios. Esta porción especial de maná recordó al pueblo de Dios del alimento diario del Señor durante su viaje por el desierto. Al comer el maná el pueblo fue sostenido. Al pasar tiempo con Cristo a diario, el creyente es sostenido.
  • Estudiar las Escrituras. Venir a las Escrituras es venir a Cristo. Permanecer en las Escrituras es permanecer en Cristo y, por lo tanto, que Cristo permanezca en usted. Juan 8:31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.
  • Hablar con Jesús y hablar de Él a los demás. 2 Corintios 2:17 Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.
  • Regocijaos siempre en el Señor. 1 Tesalonicenses 5:16-18  Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
  • Dar fruto espiritual. Busca hacer el bien a los demás. Juan 15:8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
  • Anhelar la presencia del Señor. Pida el Espíritu Santo. Lucas 11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

7. Permanecer en Cristo es ser fiel.

  • Mateo 16:25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.